Doce anuncios en video repartidos en cuatro servicios. Cada uno trae el guion completo con timecodes y, debajo, las tomas de apoyo sugeridas. Marca cada toma con «Ya grabé» y queda registrada para todo el equipo.
El dolor que ya sienten, la identidad que quieren proyectar y la autoridad que respalda el trabajo.
Lo primero que la gente mira del carro. Un anuncio para el deseo, uno para la duda técnica y uno para el miedo a comprar mal.
El único punto de contacto entre el carro y la calle. Tres anuncios: seguridad concreta, curiosidad educativa y el error de emparejar mal.
El servicio insignia. Un anuncio para la transformación, uno para el dolor de repartirse entre talleres y uno para la credencial que nadie puede copiar.